Sansón, un perro migrante de la raza pitbull de un año y tres meses, se convierte en víctima de la violencia policial en Chiapas, México, mientras acompañaba a su dueño, Aldo Salas de 28 años, y su esposa María, en su búsqueda de llegar a Estados Unidos.
Quizás te interese: ¿Días de 25 horas? Investigadores revelan cuándo podría pasar; esto sabemos
Sansón ha sido compañero leal de la familia Salas desde que partieron de Venezuela hace cuatro meses. Sin embargo, su odisea se volvió aún más difícil cuando, al intentar abordar un tren en Chiapas, fue brutalmente golpeado en la cabeza por agentes de policía.
Aldo Salas relató el incidente, declarando que un policía intentó separar a Sansón de ellos usando la fuerza. "Un policía le dio un palo, lo golpeó en la frente, para que soltara el perro y no lo solté, él me agarró de las piernitas y no se soltó", expresó Salas, destacando la valentía de Sansón y su papel como protector de la familia y otros migrantes con los que han compartido el camino.
Sansón, un perro “migrante” de la raza pitbull de un año y tres meses, se convierte en víctima de la violencia policial en Chiapas, México.
— Janeth (@Break188962407) January 10, 2024
Los animalitos demostrando siempre su lealtad :c pic.twitter.com/6aOmNuHuKJ
El perro, a pesar de ser de la raza pitbull, es descrito como tranquilo y amigable. Aldo Salas compartió cómo carga a Sansón en sus hombros para subir al tren, evidenciando la estrecha relación que han desarrollado durante su travesía.
A pesar de las adversidades, la familia Salas se niega a abandonar a Sansón y busca la forma de continuar su viaje hacia la frontera con Ciudad Juárez, con la esperanza de llegar a Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades de migración y los niveles de gobierno les han prohibido subir al tren en Torreón, Coahuila, donde se encuentran varados actualmente.
“Migración no nos deja ingresar en los carriles del tren, está prohibido para nosotros los migrantes ingresar, por eso tenemos que pensar cómo seguir adelante como sea”, afirmó Aldo Salas, mostrando determinación a pesar de los obstáculos.
Además, Sansón continúa recibiendo tratamiento por las heridas causadas durante el incidente en Chiapas. Aunque el camino hacia Estados Unidos se presenta desafiante, la familia Salas insiste en que Sansón es esencial para ellos y están decididos a no separarse de él. Su historia destaca las dificultades que enfrentan los migrantes, incluso aquellos de cuatro patas, en su búsqueda de un futuro mejor.