El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó el año pasado 56 frentes fríos con diversos efectos en el territorio nacional, lo que provocó ambientes de frío a muy frío y bancos de niebla en prácticamente en todo el país. Por lo que muchos se preguntan si el cambio climático tiene algo que ver en este descenso de temperaturas. A continuación te damos toda la información.
Los Frentes Fríos (FF) de manera regular comienzan su desplazamiento hacia el territorio nacional a partir del mes de septiembre y hasta el mes de mayo del siguiente año.
Hoy el #FrenteFrío 38 ocasionará #Chubascos y #Lluvias fuertes, descenso de #Temperatura y #Rachas fuertes de #Viento en los estados del noroeste, norte y noreste de #México.
— CONAGUA Clima (@conagua_clima) February 28, 2024
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¿Tiene algo que ver el cambio climático?
La especialista indicó que la percepción de la gente sobre las bajas temperaturas, lo cual depende de diferentes índices que hay que abordar. Uno de ellos es la percepción del tiempo meteorológico y el nivel de confort. “Esto es subjetivo y depende de cada persona y qué tanto se puede adaptar a este cambio o no”.
La investigadora recalcó que los frentes fríos y tormentas invernales son fenómenos totalmente naturales, con inviernos variables, dependiendo de la dinámica que se da en todo el planeta, donde son muchos factores los que están involucrados y que cada año están presentes. “Una temporada más fría o menos fría de invierno, puede deberse a interacciones entre el océano y la atmósfera, las lluvias y varios agentes que pueden cambiar nuestra percepción del clima (sensación térmica)”.
En México los FF pueden estar modulados por una variedad de estructuras climáticas o teleconexiones, entre las que destacan la Oscilación del Atlántico Norte (NAO, por su sigla en inglés), Patrón del Pacífico Norte América (PNA), Oscilación del Ártico (AO), El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y la Oscilación Madden-Julian.
El IPCC, por ejemplo, es un estudio a gran escala del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, donde a partir de varios análisis —principalmente basados en modelos numéricos y observación— han contrastado las condiciones actuales con el pasado e identificado cambios en la dinámica climática, pero hacen énfasis en la diferencia entre clima y estado del tiempo.
Según el IPCC, si bien el clima y el estado del tiempo se relacionan estrechamente, existen diferencias importantes entre ambos. Una confusión muy común es pensar que un invierno frío, o un lugar de enfriamiento en la Tierra, constituye una prueba contra el calentamiento global.
La realidad es que siempre hay extremos de frío y calor con diversas variables; su frecuencia e intensidad también cambia al cambiar el clima, pero esto no es fácil medirlo, pues se requiere de datos de periodos muy largos para confirmarlo. “El hecho de que haya eventos extremos sigue siendo natural. No hemos tenido el suficiente tiempo como para determinar que ya es un cambio climático marcado”.
Aun así, en la medida en que se ha elevado la temperatura de la Tierra, se han hecho más frecuentes e intensos algunos fenómenos meteorológicos (como las olas de calor y las lluvias intensas), mientras que otros son menos frecuentes e intensos ahora, como el frío extremo.