Trabajadores de una casa de cambio siguen al exterior del establecimiento para tomarlo como una amenaza simbólica, haciendo que no puedan ingresar clientes a dichas instalaciones.
Algunos empleados que aún se encuentran en huelga, señalan que no se ha podido llegar a un acuerdo con directivos, quienes les están recortando un contrato colectivo haciendo que se reduzcan algunas prestaciones.













