Calles cubiertas por el agua, vehículos avanzando entre encharcamientos, árboles caídos y personas auxiliadas durante la emergencia volvieron a mostrar la rapidez con la que una tormenta puede alterar la vida cotidiana en Chihuahua capital.
Las fuertes lluvias registradas recientemente dejaron 31 incidencias atendidas en la ciudad, entre inundaciones, rescates, caída de árboles y otras afectaciones relacionadas con la acumulación de agua.
Aunque el episodio reciente estuvo lejos de alcanzar las dimensiones de una de las mayores tragedias relacionadas con lluvias en la historia de Chihuahua, las imágenes inevitablemente trajeron de vuelta el recuerdo del 22 de septiembre de 1990.
Aquel día, recordado como el “Sábado Negro”, una tromba provocó el desbordamiento de arroyos y transformó diferentes calles de la capital en fuertes corrientes.
Más de tres décadas después, la pregunta vuelve a aparecer: ¿podría Chihuahua enfrentar nuevamente una tormenta de aquella magnitud?
¿Qué pasó durante la tromba de Chihuahua de 1990?
La noche del 22 de septiembre de 1990, una lluvia extraordinaria cayó sobre Chihuahua capital en un periodo relativamente corto.
La acumulación de agua provocó crecientes repentinas en distintos arroyos, mientras varias vialidades quedaron inundadas.
La fuerza de las corrientes arrastró vehículos, dañó viviendas y sorprendió a personas que se encontraban en las calles o cerca de los cauces.
Registros periodísticos sobre aquella tragedia señalan que alrededor de 47 personas perdieron la vida, 10 fueron reportadas como desaparecidas y más de 12 mil resultaron damnificadas.
La magnitud de los daños terminó convirtiendo aquel episodio en uno de los acontecimientos más recordados de la historia reciente de la ciudad.
¿Por qué fue tan peligrosa la tromba del “Sábado Negro”?
Uno de los factores determinantes fue la cantidad de lluvia acumulada en un periodo reducido.
Cuando una precipitación intensa concentra grandes volúmenes de agua en poco tiempo, calles, drenajes y cauces pueden recibir más agua de la que consiguen desalojar de manera inmediata.
En 1990, diferentes arroyos de Chihuahua registraron fuertes crecidas y el agua terminó avanzando por sectores urbanos.
Las corrientes generadas durante este tipo de fenómenos pueden aumentar rápidamente de nivel, lo que reduce considerablemente el tiempo disponible para reaccionar.
Por esa razón, una vialidad que inicialmente parece transitable puede convertirse en cuestión de minutos en un punto de riesgo.
¿Podría repetirse una tromba como la de 1990 en Chihuahua?
No es posible determinar con anticipación cuándo se presentará una tormenta con características y consecuencias idénticas a las registradas en 1990.
Sin embargo, Chihuahua continúa expuesto a episodios de lluvia intensa y crecientes rápidas de arroyos, particularmente cuando grandes cantidades de precipitación se concentran durante periodos cortos.
Esto no significa que cada tormenta fuerte pueda convertirse en una nueva tromba como la del “Sábado Negro”.
Las lluvias recientes, por ejemplo, provocaron diversas afectaciones en la capital, pero no alcanzaron la magnitud del fenómeno registrado hace más de tres décadas.
El antecedente de 1990 sirve, en cambio, para dimensionar las consecuencias que puede tener una precipitación extraordinaria cuando diferentes factores coinciden.
¿Está Chihuahua mejor preparado actualmente ante lluvias extremas?
Las condiciones de monitoreo y respuesta han cambiado considerablemente desde 1990.
Actualmente existen herramientas meteorológicas, sistemas de comunicación y mecanismos de alertamiento que permiten seguir la evolución de tormentas y difundir información preventiva con mayor rapidez.
También existe una mayor capacidad para coordinar cierres de vialidades, desplegar cuerpos de emergencia y advertir sobre zonas donde el nivel del agua representa un riesgo.
Estas herramientas pueden reducir la exposición de la población, aunque no eliminan la posibilidad de inundaciones o crecientes repentinas.
La respuesta individual continúa siendo una parte fundamental durante cualquier emergencia relacionada con lluvias.
¿Qué hacer durante una inundación en Chihuahua?
Una de las principales medidas de prevención es no intentar atravesar una calle inundada cuando se desconoce la profundidad del agua o la fuerza de la corriente.
La misma recomendación aplica para arroyos y pasos cerrados por las autoridades.
Aunque un cauce pueda parecer estable, su nivel puede modificarse rápidamente si continúa lloviendo en otros sectores y el agua comienza a concentrarse.
Respetar los cierres viales, buscar rutas alternativas y mantenerse atento a los avisos de las autoridades reduce la posibilidad de quedar atrapado durante una creciente.
También es importante evitar acercarse a arroyos únicamente para observar el aumento del agua.
31 incidencias tras las recientes lluvias en Chihuahua capital
Las precipitaciones recientes dejaron un nuevo ejemplo de la rapidez con la que pueden aparecer afectaciones dentro de la ciudad.
En Chihuahua capital se contabilizaron 31 incidencias relacionadas con las lluvias, incluyendo árboles caídos, inundaciones y operaciones de rescate.
El balance es muy diferente al registrado durante la tragedia de septiembre de 1990 y ambos episodios no deben equipararse.
Sin embargo, las imágenes recientes permiten recordar por qué los avisos preventivos adquieren especial importancia cuando se pronostican precipitaciones intensas.
La tromba de 1990, un antecedente que Chihuahua no olvida
Han pasado más de tres décadas desde aquella noche, pero el “Sábado Negro” continúa siendo una referencia cada vez que una tormenta intensa provoca inundaciones en Chihuahua.
No todas las lluvias representan el mismo peligro y tampoco es posible asegurar cuándo podría producirse nuevamente un fenómeno extremo.
Lo que sí muestra el antecedente histórico es que una gran acumulación de agua puede transformar el entorno urbano en muy poco tiempo.
Las recientes inundaciones no fueron una repetición de la tromba de 1990, pero funcionan como un recordatorio de un riesgo que sigue presente: cuando llega una tormenta intensa, la diferencia puede estar en reconocer el peligro y evitar exponerse antes de que una calle o un arroyo se conviertan en una corriente.
📲 ¡Síguenos en nuestro canal de difusión de WhatsApp! —> Solo da clic aquí
Y para esta y más información, síguenos también en nuestras múltiples redes sociales: en Facebook nos encuentras como Azteca Chihuahua , vía Twitter @aztecachihuahua . Instagram como @tvaztecachihuahua y TikTok @tvaztecachihuahua o también visita más notas en nuestro sitio web www.aztecachihuahua.com