El segundo receso del primer año de ejercicio de la 66 Legislatura fue escenario de una inesperada pelea. Lo que inició como un intercambio de señalamientos entre Alejandro Moreno y Gerardo Fernández Noroña escaló rápidamente a empujones, gritos y desorden en el pleno del Senado.
El ambiente solemne, marcado por el entonamiento del Himno Nacional, se rompió cuando Moreno lanzó acusaciones contra Noroña, lo que encendió los ánimos de ambos legisladores.
De las palabras a los empujones
Testigos relatan que Noroña respondió con firmeza, intentando imponerse, mientras Moreno buscaba la confrontación directa. Entre empellones y forcejeos, otros legisladores se vieron obligados a intervenir para evitar que la situación escalara aún más.
En medio del tumulto, incluso personal de prensa resultó afectado: un fotógrafo cayó al perder el equilibrio durante la trifulca, evidenciando el caos que se desató en cuestión de segundos.
Dolores Padierna intenta frenar el altercado
En un intento por calmar los ánimos, la legisladora Dolores Padierna trató de intervenir, asumiendo el papel de mediadora. Sin embargo, la tensión y los reclamos siguieron creciendo, obligando a varios presentes a separar a los involucrados.
Una sesión marcada por la confrontación
El enfrentamiento dejó a Alejandro Moreno visiblemente molesto, mientras que Fernández Noroña logró abandonar el lugar por una de las puertas laterales del recinto. La escena reflejó una vez más la creciente polarización que domina al Congreso.
Lo que debía ser un ejercicio legislativo terminó convirtiéndose en una campal que ahora reaviva las críticas sobre el comportamiento de los representantes populares y la manera en que se conducen dentro del Senado.