El descarrilamiento registrado el pasado 28 de diciembre en la línea Z del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec volvió a poner bajo escrutinio uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del país. Auditorías oficiales y denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) revelan una serie de presuntas irregularidades en la rehabilitación de las vías férreas, mismas que ahora son señaladas como posibles factores que contribuyeron a la tragedia.
Proyecto con deficiencias desde su origen
De acuerdo con revisiones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la rehabilitación de las vías inició en 2019 con un proyecto técnico incompleto, el cual tuvo que ser modificado sobre la marcha. Los auditores detectaron que no se contemplaron adecuadamente elementos clave como el terraplén y el subbalasto, materiales fundamentales para la estabilidad de la vía férrea, particularmente en zonas de curvas y pendientes.
Estas omisiones fueron identificadas en el tramo conocido como Poña–La Mata, que abarca del kilómetro 186 al 242 del trayecto ferroviario, donde se desarrolló la primera etapa de los trabajos.
Empresas señaladas por anomalías
La empresa Dani Ferro Tools fue contratada para esta fase inicial de rehabilitación. Según la ASF, permitió que los trabajos se ejecutaran con deficiencias técnicas, lo que derivó en observaciones y en la solicitud de sanciones contra funcionarios responsables de autorizar y supervisar la obra en esas condiciones.
A estas observaciones se suman las denuncias contra Comsa Infraestructuras y Grupo Constructor Diamante, compañías que participaron de manera conjunta en la corrección de 56 kilómetros de curvaturas y pendientes, así como en la rehabilitación de 146 kilómetros de vía férrea y su conexión con el puerto de Salina Cruz.
Pagos por obras no ejecutadas
Las auditorías correspondientes a 2023 identificaron pagos adicionales por trabajos que no habrían sido realizados. No existe evidencia documental ni fotográfica de la participación de cuadrillas de personal ni del uso del equipo reportado para el desmantelamiento de la vía antigua y el armado de la nueva infraestructura.
Además, se detectó la colocación de casi 200 metros cúbicos menos de balasto del volumen facturado, lo que representa un presunto daño al erario superior a los 8 millones de pesos, de acuerdo con los cálculos oficiales.
Exigen justicia tras el accidente
Las irregularidades detectadas motivaron a familiares de las víctimas del descarrilamiento a presentar denuncias formales ante la FGR. Una de las familias afectadas, integrada por misioneros que viajaban en el tren, exige que se sancione a las empresas y a los funcionarios responsables de la construcción y supervisión del tramo donde ocurrió el accidente.
📲 ¡Síguenos en nuestro canal de difusión de WhatsApp! —> Solo da clic aquí
Y para esta y más información, síguenos también en nuestras múltiples redes sociales: en Facebook nos encuentras como Azteca Chihuahua , vía Twitter @aztecachihuahua . Instagram como @tvaztecachihuahua y TikTok @tvaztecachihuahua o también visita más notas en nuestro sitio web www.aztecachihuahua.com