Hace 117 años nació el pueblo de Segorachi, aquí en la Sierra Tarahumara, con apenas 300 habitantes y tras el paso de los años se convirtió en el pueblo mágico de Creel. Ahora, Creel supera los 10,000 habitantes y a nivel mundial es la sede turística favorita de muchos, sin embargo, todavía hay mucho por conocer. César Sosa, quien es oriundo de Creel, nos platica la historia.
Quizás te interese: Los Tarahumaras y la cultura en la Sierra Tarahumara
"Nos podemos referir a lo que es la vestimenta del rarámuri. Pues con el taparrabo, los huaraches, que hoy día son huaraches de llanta, antes eran de cueros de los animales. Sandalias, pues para protegerse de las piedras filosas, dado a que ellos están todo el tiempo caminando", platicó en primera instancia.
"Tenemos un penacho, nos representa las danzas del rarámuri y tiene tres ciclos de danzas. Podemos empezar precisamente por el pascol, que surge de la Pascua, de ahí viene que agradecen a Dios o le piden para que su tierra les dé una buena cosecha y al momento de cosechar igual. Son danzas de agradecimiento a Tata a Dios, para ellos Dios es padre y es madre al mismo tiempo", continúo relatando César Sosa.
"Tenemos la danza de los matachines que es en diciembre, entonces también es uno que representa un poquito lo que es el penacho, también el bastón representa al rarámuri, el mando, que ellos igual que nosotros se rigen por autoridades locales, estatales y federales, por lo que el gobernador rarámuri utiliza dicho bastón y es signo de que en él pueden confiar, se pueden orientar, son acompañados, apoyados y organizados por ese líder, que todo el pueblo elige. Si el gobernador elegido, a los años comienza a fallar, ellos lo pueden retirar de su cargo y a su vez, si es trabajador, lo dejan hasta que él quiera o se canse para elegir", refirió.













